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Hablando de libros | Vivir sin reglas, de Ariel Levy

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sinopsis

Vivir sin reglas.

Mujer, activista gay y reportera, se ha convertido en el faro que guía a las escritoras norteamericanas contemporáneas. A través de su propia experiencia, Levy nos muestra porque la vida, a pesar de nuestros esfuerzos, no siempre nos da lo que queremos. “Quería lo que todos queremos: todo”. “El feminismo otorgó a las mujeres de mi generación el generoso regalo de poder gestionar nuestra vida como quisiéramos”. Levy abrazó por completo su ambición pero después de perder a su bebé, la tragedia le golpea en lo más profundo de su vida perfecta. Su narrativa se mueve al ritmo vertiginoso de un thriller apasionante pero su escritura nunca fue más clara.

la-autora

Ariel Levy

Es una escritora estadounidense que ha sido columnista en New Yor magazine y autora del libro Chicas Cerdas Machistas (Rey Naranjo Editores) y Women and the Rise of Raunch Culture. Actualmente trabaja en The New Yorker pero sus trabajos han aparecido en otras publicaciones. Con Vivir sin reglas ganó el National Magazine Award en 2014. Su escritura -bulliciosa, cálida e inteligente como un látigo- sacude de energía el suelo.

mi-opinion

Sinceramente me esperaba otra cosa de este libro, no voy a decir un manifiesto feminista o algo que me hiciera revolverme por dentro y sacar esa fuerza por ser mujer, pero si, al menos el sentir que mis pensamientos pueden ser iguales a los de otra mujer, o que la fuerza y la valentía con la que luchamos merecen la pena. No sé, me esperaba otra cosa totalmente diferente. Esto suele ser bueno, pero en este caso fue muy malo, demasiado diría yo.

(Aviso: cosas que cuento no son spoilers, vienen todas en la sinopsis)

No voy a mentir y decir que no sentí nada con esta lectura, porque en Vivir sin reglas hay miles de sentimientos dentro, la historia está marcada y en parte también marca a quien la lea. Ariel pasa por un momento enormemente doloroso que siempre la dejará tocada, y a mi como lectora incluso. Pero… ¿Y la razón por la que eso pasa? ¿No es de no tener cabeza? ¿De simplemente pensar en ella? Sí, para mi lo es. Y no se trata de juzgar o de qué “como eres mujer hay cosas que no debes hacer y menos en determinados momentos”, es todo. No es por el aborto por lo que la culpo, es por su actitud ante él, todo acto tiene consecuencia, y tampoco es que lo mereciera, pero creo que muchas actitudes sobraban. Realmente no sé si es una historial al cien por cien real, pero podría serlo sin duda; cosas así vemos a diario y quizás eso fue lo que hizo que siguiera leyendo y no le tirara el libro a Levy en la cabeza, diciéndole: ‘Toma, y ahora a vivir sin reglas’.

Miles de sentimientos que no pude dejar escapar.

Me sentí en muchos momentos cabreada con la protagonista, no la entiendo, pero nada de nada. Amas sin amar, odias sin odiar, y todo de una forma demasiado profunda, lo siento pero no. No va conmigo para nada la actitud de la protagonista en casi ningún momento. De hecho yo sería de esas que se alejan con una despedida llena de lágrimas.

En vivir sin reglas, Ariel no tuvo compasión con ella misma, se culpaba de mil cosas, y yo, con todo el dolor de mi corazón en parte la culpo también. Su vida da mil vueltas y todo ocurre por las decisiones y que intente vender algo como ‘por culpa del dolor de perder a un hijo…’ ‘por culpa de…’ No, lo siento pero no.

He de decir que mientras lo leía ardía por dentro. Días después sigo ardiendo, pero también con otro sentimiento, el de querer abrazar a Ariel. Y no es pena, no es compasión, es realidad. Nos equivocamos, causamos dolor; pero la realidad es que aunque me alejaría de ella, si al final ese sentimiento suyo es tan grande, como nos cuenta, sin duda alguna volvería a por ella con esos abrazos que dejan sin aire.

¿Lo recomiendo? Sí, porque hace sentir, y creo que merece la pena que la gente descubra la historia de Vivir sin reglas y de las consecuencias, porque la vida es eso.
¿Lo peor? Las malas decisiones.
¿Lo mejor? El poder sentir cada cosa y el estar quejándome, por fin, porque eso significa que al menos me llegó a la patata quejica que tengo.

~ Gracias a la editorial por el ejemplar ~

Vivo en una isla en medio del Atlántico. Los libros me dan ese queséyo que me hace vivir feliz. Perdidos fue la serie que consiguió que me enganchara a miles más y ahora pueda decir que soy seriefila. Los videojuegos para mi son arte.

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